Este blog nace con el deseo de dar a conocer las palabras que, desde que salen de mi mano, van directo al papel, y, de allí, al aire. Siempre que alguien las lee en voz alta, ellas vuelan a su antojo hasta los rincones más insospechados y, si la lectura es en silencio, se quedan ya para siempre en el alma de los lectores.
CLOTILDE
En el 2017 comencé este blog para dar a conocer mis escritos. Durante años lo dejé de lado por motivos personales, pero hoy, a esta hora en la que el sueño me ha abandonado, he decidido retomarlo. Publicar un libro no es fácil, así que, al menos, compartiré mis relatos y poemas con todo aquel que quiera acercarse hasta este pequeño rincón a leer un rato. Deseo que mis palabras, las "palabras al aire", les toquen el alma. Con eso, me doy por satisfecha.
EL VALOR DE LAS LETRAS
Cuando Sonsoles tuvo edad suficiente para empezar a conocer las letras, despertó, ante ella, un mundo nuevo. Primero fueron aquellas palabras que asociaba a su imagen. Después vinieron las frases. Poder leer que su mamá la amaba le dio la certeza de que jamás estaría sola.
Cada vez que veía algo escrito, pedía con insistencia: ¡Déjame leer! Así fue conociendo a ogros y brujas, princesas y reyes, animales que hablaban y objetos que se movían, y su pequeña cabeza se fue llenando de historias fantásticas. Hasta que, un día, su mamá se fue al lugar de dónde no se vuelve jamás. Sonsoles, sin entender realmente por qué ya no podía verla, la buscaba entre las nubes, bajo la lluvia, al final del arco iris. Su único consuelo eran los libros, cuyos relatos lograban que se evadiera, la consolaban, y le enseñaron a aceptar su realidad. En aquel momento, Sonsoles creció, pero no físicamente. Al fin y al cabo, seguía siendo una niña de nueve años. Me refiero a su madurez, a su carácter. Se volvió taciturna, dejó de querer jugar con otros niños, y se aisló entre sus libros. Los que la veían siempre leyendo le decían: Te va a pasar como a Don Quijote, y se reían. Ella los ignoraba y se concentraba aún más en la historia que tuviese entre las manos. Con el tiempo, Sonsoles empezó a notar que las personas se parecían mucho a los personajes sobre los que leía, y se dedicó a observarlos con curiosidad, pasando de leer a inventar sus propias historias. Así, escribió sobre un hombre malo que pegaba a sus hijos, sobre una niña que envidiaba a su amiga, sobre dos jóvenes enamorados cuyas familias estaban en contra de su relación, sobre un perro que seguía fielmente a su dueña cuando iba a trabajar...Y un día, escribió sobre su madre, sobre el recuerdo que tenía de ella, sobre cómo le fue enseñando, con infinita paciencia, todas y cada una de las letras. Entonces, solo entonces, se permitió respirar sin angustia. Había entendido que ella estaría siempre a su lado, en cada libro que leyera, en cada relato que escribiera. Y Sonsoles regresó al mundo con una sonrisa y el corazón lleno de historias.
En el 2017 comencé este blog para dar a conocer mis escritos. Durante años lo dejé de lado por motivos personales, pero hoy, a esta hora en la que el sueño me ha abandonado, he decidido retomarlo. Publicar un libro no es fácil, así que, al menos, compartiré mis relatos y poemas con todo aquel que quiera acercarse hasta este pequeño rincón a leer un rato. Deseo que mis palabras, las "palabras al aire", les toquen el alma. Con eso, me doy por satisfecha.
PUNTOS DE VISTA
Una vez
leyó en algún sitio que no recordaba: La vida es como las palabras cruzadas.
A veces, buscas y buscas, das vueltas entre las letras, pero no encuentras
nada, hasta que, de repente, ahí está, claro como un día de sol, el vocablo. Y en
tu mente, todo se ilumina.
Pensó en
cómo era su existencia, en los giros inesperados, en los baches, en los
laberintos por los que se había perdido. Y se dio cuenta de que, en realidad,
nunca había cambiado su punto de vista, así que, poniéndose cabeza abajo,
comenzó a andar con las manos.
En el 2017 comencé este blog para dar a conocer mis escritos. Durante años lo dejé de lado por motivos personales, pero hoy, a esta hora en la que el sueño me ha abandonado, he decidido retomarlo. Publicar un libro no es fácil, así que, al menos, compartiré mis relatos y poemas con todo aquel que quiera acercarse hasta este pequeño rincón a leer un rato. Deseo que mis palabras, las "palabras al aire", les toquen el alma. Con eso, me doy por satisfecha.
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