LUNA LLENA

Aquella noche el aroma a sal se percibía hasta los confines del horizonte. Oscuras sombras lo flanqueaban, en un vano intento de separar el mar de la tierra, y el firmamento, plagado de estrellas, se vestía de gala, mientras la Luna, inmensa, redonda y solitaria iba dejando la estela a su paso.
Aquella noche, los enamorados se tomarían de la mano, se mirarían a los ojos y se prometerían amor eterno. 
Aquella noche, los locos se abrazarían con fuerza, danzarían sobre sí mismos y aguardarían el amanecer con la mente fija en el blanco astro. 

Unos, probablemente, romperían su promesa con la Luna nueva. 
Los otros reirían con fuerza tras cada baño de Luna. 

LA MEMORIA

 Guardo mi ropa

en un armario pequeño

y dos cajoneras.

Allí cabe todo mi mundo

menos lo que pienso,

lo que evoco a cada instante,

mis recuerdos más remotos.

Esos se me desbordan

por las esquinas de mi piel

marchita por los años,

surcada por las risas,

salada por el llanto.

Guardo mi vida

en un armario pequeño,

en dos cajoneras

y una memoria que, 

poco a poco, 

sin querer,

me va dejando..