Uno a uno
se van
desgranando
los pasos
ausentes,
las voces
lejanas,
las miradas
opacas.
Uno a
uno,
cada ser
que entra
y sale,
va dejando,
sin querer,
un incómodo
y forzado
vacío en
el aire.
Este blog nace con el deseo de dar a conocer las palabras que, desde que salen de mi mano, van directo al papel, y, de allí, al aire. Siempre que alguien las lee en voz alta, ellas vuelan a su antojo hasta los rincones más insospechados y, si la lectura es en silencio, se quedan ya para siempre en el alma de los lectores.
Uno a uno
se van
desgranando
los pasos
ausentes,
las voces
lejanas,
las miradas
opacas.
Uno a
uno,
cada ser
que entra
y sale,
va dejando,
sin querer,
un incómodo
y forzado
vacío en
el aire.
En el 2017 comencé este blog para dar a conocer mis escritos. Durante años lo dejé de lado por motivos personales, pero hoy, a esta hora en la que el sueño me ha abandonado, he decidido retomarlo. Publicar un libro no es fácil, así que, al menos, compartiré mis relatos y poemas con todo aquel que quiera acercarse hasta este pequeño rincón a leer un rato. Deseo que mis palabras, las "palabras al aire", les toquen el alma. Con eso, me doy por satisfecha.
Tras
el escaparate, ella veía pasar la vida: jóvenes parejas con bebés en los
brazos, ancianos de andar lento e inseguro, escolares en cabalgata carnavalera,
trabajadores apresurados y exhaustos. Mientras, a su lado, los otros libros
permanecían inmóviles. Solo ella, la mujer de la portada, palpitaba con cada
cliente que entraba.
En el 2017 comencé este blog para dar a conocer mis escritos. Durante años lo dejé de lado por motivos personales, pero hoy, a esta hora en la que el sueño me ha abandonado, he decidido retomarlo. Publicar un libro no es fácil, así que, al menos, compartiré mis relatos y poemas con todo aquel que quiera acercarse hasta este pequeño rincón a leer un rato. Deseo que mis palabras, las "palabras al aire", les toquen el alma. Con eso, me doy por satisfecha.