Guardo mi ropa
en un armario pequeño
y dos cajoneras.
Allí cabe todo mi mundo
menos lo que pienso,
lo que evoco a cada instante,
mis recuerdos más remotos.
Esos se me desbordan
por las esquinas de mi piel
marchita por los años,
surcada por las risas,
salada por el llanto.
Guardo mi vida
en un armario pequeño,
en dos cajoneras
y una memoria que,
poco a poco,
sin querer,
me va dejando..
No hay comentarios:
Publicar un comentario