Siempre quiso ser más joven, más bonita, más perfecta. Pensaba que así
sería la admiración de todos, que los hombres la perseguirían por doquier, y
que las mujeres envidiarían su porte elegante. Trabajó duro y ahorró hasta el
último céntimo de su sueldo con una sola idea en la cabeza: operarse en cuanto
tuviese el dinero suficiente.
Por fin llegó el gran día. Buscó el
mejor cirujano plástico. Le explicó lo que quería. Él asintió y le dijo que no
había problema, que cumpliría sus expectativas. Y así fue. Modeló sus párpados,
sus pómulos, su barbilla, sus pechos, su vientre, sus muslos, en fin, todo lo
que se podía retocar. Cuando, después de una larga recuperación, el cirujano la
dejó contemplarse ante un espejo de cuerpo entero, ella se echó a llorar.
- ¿Por qué lloras? - le preguntó él - ¿No
te gusta?
- Es perfecto- respondió ella entre
sollozos, pero ya no soy yo...
Desde aquel día, se convirtió en un alma atormentada encerrada en el
cuerpo de una desconocida...
Me gusta mucho!!!!!!
ResponderEliminarGracias, amiga! Me alegra que te gusten mis historias!
ResponderEliminarTambém gostei, há muito por trás de um texto curto.
ResponderEliminarObrigada!!
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