Déjame enjugar tu rostro
con mi pesar más sincero.
Déjame acunar tu pecho
y que una nana te cante.
Déjame sentir tu cuerpo,
despojarlo de ese frío
que te consume los huesos,
que te abandona al destino.
Déjame tomar tus manos,
acariciar tus sentidos
por si se pierde tu rumbo
para que encuentren su sitio.
Déjame mirar tu rostro
que va ocultando mis miedos
por no poder encontrarte
y tampoco regresarte.
Déjame llorar la ausencia,
despojar todo recuerdo
de sensaciones vacías
y de mil lágrimas esquivas.
(Dedicado a todos los que han sufrido la pérdida de un ser querido)

No hay comentarios:
Publicar un comentario