Ella sale a
pasear, sola, como cada tarde. Lleva en su mochila el peso de los años, del
dolor de antaño, de los sueños rotos. Camina entre la gente, observa sus
rostros y busca una esperanza, una chispa de ilusión. De pronto, unos ojos
infantiles se posan en los suyos. Una boca entreabierta le sonríe. Ella le
corresponde. Y siente su alma más ligera. Recuerda entonces otras miradas,
otras sonrisas, otras manos infantiles sujetando las suyas cuando estaba a
punto de caer. Y comprende que ahí está su fuerza, en el trabajo diario,
enseñando a sus pequeños el difícil arte de crecer. Suspira y reemprende la
marcha, esta vez con paso firme. Mientras haya infancia, piensa, habrá esperanza…
Y camina siguiendo el compás de una nana que tararea para sí misma. Mientras
hay quien la observa meneando la cabeza, ella se mira las manos y las encuentra
bonitas. Se contempla en un escaparate y se sonríe. Los otros, los que no saben,
siguen agitando de lado a lado la cabeza, pero ella es guapa, es joven a pesar
de los años, y sabe que mañana, cuando salga el sol, habrá tiempo de nuevo para
enseñar a vivir.
Este blog nace con el deseo de dar a conocer las palabras que, desde que salen de mi mano, van directo al papel, y, de allí, al aire. Siempre que alguien las lee en voz alta, ellas vuelan a su antojo hasta los rincones más insospechados y, si la lectura es en silencio, se quedan ya para siempre en el alma de los lectores.
SOLA
En el 2017 comencé este blog para dar a conocer mis escritos. Durante años lo dejé de lado por motivos personales, pero hoy, a esta hora en la que el sueño me ha abandonado, he decidido retomarlo. Publicar un libro no es fácil, así que, al menos, compartiré mis relatos y poemas con todo aquel que quiera acercarse hasta este pequeño rincón a leer un rato. Deseo que mis palabras, las "palabras al aire", les toquen el alma. Con eso, me doy por satisfecha.
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